Las fotografías las realicé en el itinerario descrito en el
título ayer después de trabajar. Fueron 113 Km y unos 1.200 metros de desnivel.
Antes de ayer, martes y trece ¡ojo!, echo la tarde andando
con tres amigos, o sea, ocho patas y cuatro patanes y se produce un balance de
cero esguinces y cero complicaciones.
Y ayer, sin embargo, la ruta fue un rosario de incidencias,
¡manda huevos!
El caso es que habiendo luna llena me preocupaba la
aparición, siempre estelar, del hombre lobo pero, sin embargo, me encontré con
la bruja…avería.
Total que a los 60 km el pedalier se pone a bailar de lado a
lado y me obliga a recortar la ruta y a penar en el nuevo, y mermado, trazado.
Mencionar también que tuve dos pinchazos. Aunque uno de ellos
fue de noche, motivo por el cual, y quedando tan sólo un kilómetro para llegar
a Fiscal, dije que tururú y que el marrón se lo coma el Samuel del futuro así
que ese no cuenta (de momento).
Pero tampoco hay que llevarse las manos a la cabeza ni quejarse demasiado porque en la carretera estos
contratiempos son siempre pequeñas anécdotas y aquí no ha pasado nada.
Subiendo al Monasterio de San Victorián y unas fotos del
lugar. En el templo coincidí con un señor que resultó ser muy amable pues cuando
me vio arreglando el primer pinchazo se ofreció a recogerme.
Templo antes de llegar a Laspuña.
Tal y como está mi bicicleta… alto riesgo de hacerse los
próximos 20 km andando.
El cañón de Fanlo siempre resulta espectacular.
Se va yendo el Sol.
Y va viniendo la luna.
Sarvisé














