En Brieva de Cameros (La Rioja) la carretera se revuelve, le entran las prisas y rompe la montaña en busca de la cima, se acabó el paseo.
Un puerto breve e intenso (5 kilómetros con un desnivel próximo al 9%).
El paisaje es austero, callado, hostil, áspero y sobrecogedor.